
Este 7 de marzo, su Eminencia el Cardenal Leopoldo Brenes, celebra su 75 aniversario de vida y la Vicepresidente de Nicaragua, Compañera Rosario Murillo compartió un saludo de buena voluntad desde un cristianismo verdaderamente fraternal.
«Hoy estamos junto a su Eminencia, Reverendísimo, el Cardenal Leopoldo Brenes Solórzano, a su familia y por supuesto con el pensamiento también puesto en su mamasita, doña Liliam que lo trajo a este mundo, celebrando su 75 aniversario de vida, y doña Liliam que lo trajo a este mundo y lo ofreció como misionero del mensaje y la práctica de Cristo Jesús, está ahí con ellos celebrando este día especial», detalló.
Agregó que «a él, a su Eminencia Leopoldo, Leopoldo José ‘Polito’, le expresamos el cariño de las familias nicaragüenses, y el muy especial reconocimiento por esa labor tan meritoria que viene desempeñando con un mensaje pastoral consecuente, consecuente con el Buen Pastor, con Cristo Jesús que mandató amor y hermandad para el bien y la alegría, a todas las familias de su Eminencia, él y a todos los que le apreciamos, y queremos, un saludo de buena voluntad desde un cristianismo verdaderamente fraternal, respetuoso, solidario, practicante que es la cultura en nuestra Nicaragua bendita».
«Y que ha sido además el mensaje y la práctica liberadora de la injusticia en todo tiempo, mensaje y práctica del Frente Sandinista y del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional; gracias a Dios hemos venido dejando atrás los días de campanas y cristales rotos, esos días terribles, cuando intentaron romper el sentido de familia y comunidad, así como también, la Alianza de Reconciliación y Unión en nuestra Nicaragua, intentaron, pero no pudieron y no podrán, porque eso está en nuestras venas, esa unión por el bien común, desde un cristianismo fraternal y solidario», siguió.
Resaltó que «ese tiempo ha quedado atrás, y ahora las campanas repican con seguridad alegría y victoria porque Cristo reina en nuestra Nicaragua, y al saludar a su eminencia el Cardenal Leopoldo, discípulo del Cardenal Miguel (Obando), nos comprometemos todos a trabajar duro, por el respeto, el encuentro en una cultura y una pastoral de justicia, concordia y liberación de todo mal, sobre todo el odio, felicitaciones a su Eminencia y que Dios le dé larga, armoniosa y saludable vida con su pueblo en la humildad que le conocemos, y para su pueblo».
